Es un dato importante e inesperado con muchas lecturas políticas y económicas. Añade más ángulos a un trimestre de alto voltaje con la cuestión sobre la mesa de acuerdo político para nuevo gobierno o nuevas elecciones generales.
Finalmente España ha cerrado las centas del 2015 con un déficit público del 5,16%, un punto por encima de lo que se pactó con la Comisión Europea. Desde el mes de octubre, el comisario europeo Pierre Moscovici ha advertido de que se avanzaba en esa dirección. Desde entonces se ha asistido a un forcejeo entre el Gobierno de Mariano Rajoy y la Comisión Europea. Bruselas tenía razón.
La cuestión del déficit es asunto prioritario para la Comisión Europea pero también para todos los países del flanco sur de la Unión Europea. Desde Portugal a Francia, con Italia y Grecia. Sin embargo España es la gran incógnita.
Se abre, imperativamente, la cuestión de formar un gobierno de amplia base parlamentaria. Las reformas son ahora urgentes, y necesitan un amplio consenso para afrontar todas las medidas que requiere un déficit del 5,16% del PIB.
El escenario político cambio de forma súbita. No se trata de construir un gobierno para una legislatura corta, ni de girar de la izquierda a la izquierda. Se hace necesario el foco sobre una fuerte estabilidad que puede llegar o por el pacto razonado ahora, o por nuevas elecciones. En el nuevo escenario, el mayor pacto posible -en el que debe figurar el Partido Popular– es una necesidad.
– Ver en Hechos de Hoy, El error de Pedro Sánchez de no querer negociar con el Partido Popular.




