Un gran escándalo al que se refirió el Rey en mensaje a la nación desde Vitoria como destacó Hechos de Hoy. Profunda indignación a todos los niveles por las tretas, ocultismos, maniobras, mentiras, bulos, engaños y desinformación del Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez.
La presidenta de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), la asociación mayoritaria de víctimas del terrorismo, Maite Araluce, en gesto de coraje, valentía y dignidad, negó el martes en Vitoria el saludo al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Era el primer encuentro tras estallar la polémica por la reforma de la ley 7/2014 que beneficiará a 40 presos de ETA que han cumplido años de prisión en Francia y que podrán descontar a partir de ahora sus condenas. Maite Araluce ha mostrado su indignación ante Marlaska, al que ha llamado “mentiroso” en un tenso encontronazo en el Palacio de Congresos de Vitoria.
Maite Araluce censuró en un cara a cara con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, las “mentiras” del Gobierno.
Según explicó Mate Araluce, el ministro se acercó a saludarla en una sala en la que se encontraba más gente presente. Maite Araluce le negó el saludo y le dijo alto y claro que “ya está bien”. “Le he dicho que estamos hartos de que nos mientan y que no tienen vergüenza”, destacó la presidenta de la AVT..
Le criticó y censuró que durante su discurso haya reivindicado que las víctimas de terrorismo están en el centro de las políticas, “y los que están en el centro de las políticas son los terroristas”, le recriminó con “mucha rabia” al ministro.
“Le he dicho que tenía que haber estado en la sede de la AVT oyendo a las víctimas que llamaban a la sede llorando, otras con ansiedad que tuvieron asistencia psicológica y no sigo hablando porque voy a llorar de impotencia”, dijo Maite Araluce, muy afectada.
La Presidenta de la AVT, Maite Araluce, y el Consejero de la AVT, Miguel Folguera, han analizado punto por punto en Espejo Público, el programa de Susanna Griso en Antena 3 la ley que permitirá descontarse penas a los etarras que cumplieron condena en Francia.





