A destaar que el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, dio una inusual entrevista al Corriere della Sera para responder a la especulación y los rumores sobre una posible renuncia. Negó que él y el principal experto canónico del papa habían visitado a Francisco en el hospital en secreto.
Parolin dijo que tal especulación parecía “inútil” cuando lo que realmente importaba era la salud de Francisco, su recuperación y regreso al Vaticano.
La gran tensión en la noche del sábado al domingo
En los hechos de hoy, de este domingo 23. el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, confirmó que se superaron los momentos más críicos cuando el Papa se encontraba ante una situación límite,
El papa Francisco, de 88 años de edad, logró superar el momento más crítico de su enfermedad en la noche más dramática de su papado. Se mantiene su extrema graveda. Los médicos han indicado que la situación de Francisco es incierta, dada su edad, fragilidad y enfermedad pulmonar preexistente. Los médicos han advertido que la principal amenaza que enfrenta Francisco sería la aparición de sepsis, una grave infección de la sangre que puede ocurrir como complicación de la neumonía.
En fuentes médicas vaticanas se destacó a Hechos de Hoy (sobre nosotros) el peligro de la sepsis.
Es la presencia de bacterias en la sangre (bacteriemia) que a menudo ocurre con infecciones graves. También conocida como sepsis, la septicemia es una respuesta grave y potencialmente mortal a una infección que puede empeorar de forma muy rápida.
El comunicado del Vaticano
El Papa ha pasado “una noche tranquila” y ha descansado, según ha informado el Vaticano a primera hora de la mañana de este domingo 23 en un escueto comunicado, después de que el sábado asegurara que su salud se había deteriorado y que se encuentra en estado “crítico”.
La Santa Sede indicó entonces que Francisco, de 88 años, había necesitado oxígeno suplementario y transfusiones de sangre y que el pontífice había sufrido una “crisis respiratoria prolongada de tipo asmático”. “El estado del Santo Padre sigue siendo crítico”, decía la nota del Vaticano, que aseguraba que “el Papa no está fuera de peligro”. El texto añadía que el papa permanecía “alerta” y que había pasado el día en una silla”, aunque estaba “sufriendo más que ayer”. De momento, asevera, “el pronóstico sigue siendo reservado”.
Además del oxígeno adicional, el Vaticano indicó que también había necesitado transfusiones de sangre porque las pruebas mostraron que tenía un recuento bajo de plaquetas, asociado con la anemia. El Papa ingresó en el hospital Gemelli de Roma el 14 de febrero tras experimentar dificultades para respirar durante varios días y, posteriormente, se le diagnosticó neumonía en ambos pulmones.
A las afueras del hospital,varios fieles se han concentrado alrededor de la estatua dedicada a Juan Pablo II donde se ha improvisado un altar con velas y flores. En Argentina, país natal del papa, también se ha proyectado su imagen en El Obelisco de Buenos Aires junto el mensaje “Francisco, la ciudad reza por vos” y se ha oficiado misas en su nombre.
Mientras tanto, en el Vaticano continúan los actos del Jubileo. Este domingo se ha celebrado en la Plaza de San Pedro una misa al aire libre dedicado a los diáconos y que ha oficiado el pro-prefecto del dicasterio para la Evangelización, Rino Fisichella en sustitución del papa. En la homilía, ha pedido a Dios que “asista” al pontífice “en el momento de la prueba”.
La neumonía doble es una infección grave que puede inflamar y dejar cicatrices en ambos pulmones, dificultando la respiración. El Vaticano ha descrito la enfermedad del Papa como “compleja”, diciendo que está causada por dos o más microorganismos. En una reunión informativa el viernes, dos de sus médicos dijeron que el Papa era muy vulnerable debido a su edad y fragilidad.
El doctor Sergio Alfieri, miembro del personal del Gemelli, apuntó a que existía riesgo de que la infección pulmonar se extendiera a su torrente sanguíneo y se convirtiera en sepsis, lo que “podría ser muy difícil de superar”.
Francisco, papa desde 2013, ha experimentado problemas de salud en los últimos dos años. Es particularmente propenso a las infecciones pulmonares porque desarrolló pleuresía cuando era joven y le extirparon parte de un pulmón.
Clima de Cónclave
Atención a que la situación en El Vaticano llega en el momento del gran éxito del film Cónclave.
Cónclave, una película de suspense dirigida por Edward Berger, basada en la exitosa novela homónima de Robert Harris. El guion, adaptado por Peter Straughan, arrastra al espectador a los secretos mejor guardados del Vaticano, situándolo tras la repentina muerte del Papa por un ataque cardíaco.
Uno de los pilares sobre los que se sustenta Cónclave es la lucha dentro de la Iglesia entre las posturas más tradicionales y conservadoras y la necesidad de abrir un debate en torno al futuro de la institución a través de una profunda modernización. Un eje que se podría trasladar perfectamente a laguerra ideológica que sacude nuestro tiempo en la que no hay entendimiento entre las facciones que piensan diferente, cada vez más radicalizadas.
Una película, por tanto, que contiene profundas reflexiones en torno a la fe, a las dudas humanas, al perdón y que culmina con una inesperadareivindicación feminista dentro del patriarcado eclesiástico. Si a eso le añadimos su estructura a modo de intriga perfectamente orquestada y que cuenta con una de las mejores interpretaciones del año, la de Ralph Fiennes, tenemos sin duda una de las grandes películas del año.
Intensas especulaciones
Si el Papa fallece o quedara definitivamente incapacitado. se activaría el proceso de su sucesión, el Conclave.
Vaticanistas, expertos, analistas, e incluso casas de apuestas apuntan en varias direcciones (cuatro candidatos), analizando la orientación hacia los escenarios de una Iglesia Católica progresista o una Iglesia Católica conservadora, que fue representada por Benedicto XVI en su momento. Hay también la tercera vía de la moderación.
Los candidatos más relevantes son los siguientes:
Luis Antonio Tagle (Filipinas, 67 años) Es un arzobispo destacado dentro del sector progresista de la Iglesia Católica. Fue arzobispo de Manila y en 2019, el papa Francisco lo nombró prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Su enfoque pastoral se basa en la misericordia, la inclusión y la justicia social.
Matteo Zuppi (Italia, 69 años) Es arzobispo de Bolonia y presidente de la Conferencia Episcopal Italiana. Es considerado un cardenal progresista, cercano a la Comunidad de Sant’Egidio, conocida por su labor en la mediación de conflictos y su compromiso con los más pobres.
Pietro Parolin (Italia, 70 años) El secretario de Estado del Vaticano es una figura influyente dentro de la Curia. Aunque se le reconoce por su diplomacia y pragmatismo, su posición lo coloca entre los moderados.
Willem Eijk (Países Bajos, 71 años) Es arzobispo de Utrecht y un teólogo tradicionalista. Se mostró contrario a las reformas del papa Francisco en cuestiones de moral sexual y la comunión para los divorciados vueltos a casar, alineándose más con la visión conservadora de Benedicto XVI.





