Ninguna sorpresa porque asuntos urgentes del lunes quedaron guardados en carpetas en un ambiente en la Fiscalía General del Estado que presagiaba un fin de etapa. Así ha sido al anunciar el fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce su dimisión.
Comunicó su decisión a La Moncloa y La Zarzuela y a Carlos Lesmes, presidente del Consejo General del Poder Judicial (CPPJ). Nombrado hace tres años, es el segundo fiscal nombrado por un Gobierno del Partido Popular que renuncia al cargo, después de Juan Ortiz en la etapa de José María Aznar. Desea ahora regresar a la Fiscalía del Tribunal Constitucional, su anterior destino.
Sale de los primeros focos una fina personalidad, un hombre con sosiego y autoridad. muy unido además a las figuras y los protagonistas del cine español porque el cine en general es su gran pasión.. En su gestión, y ha sido asunto destacado por Hechos de Hoy, llevó mal la presión desde sectores del Partido Popular en el caso de los Papeles de Bárcenas. Pero el mayor choque estuvo en su negativa a actuar bajo presión para presentar la querella contra el presidente de la Generalitat, Artur Mas. Era una crisis tan anunciada que el rumor de su sucesor se adelantó al de su salida. Fernando Grande Marlaska, titular de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, podría ser el nuevo fiscal general del estado.




