Nuevos pasos en la lucha contra la enfermedad de la memoria. Si hace tan solo unos días se conocían las claves en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, ahora vuelven a dar un paso más allá en dicha dolencia. Por primera vez en la historia se ha descubierto una lesión epigenética en el hipocampo de los enfermos de Alzheimer.
Y es que los expertos señalaron que uno de los principales problemas de la enfermedad del Alzheimer es que se han descrito muy pocas alteraciones genéticas, o lo que es lo mismo mutaciones, asociadas a su aparición, lo que provoca que se reduzca el número de dianas para futuros tratamientos.
Hay que recordar que la epigenética estudia las interacciones entre los genes y las influencias ambientales. En el microscopio, la enfermedad de Alzheimer se llega a mostrar como una acumulación de depósitos de proteínas en el cerebro de los pacientes. Dichos depósitos están formados por acumulación de placas de la proteína conocida como beta-amiloide.
Hasta el momento, se desconoce por completo la causa que origina dichas lesiones en la enfermedad de la memoria, pero se explica que podrían estar implicadas determinadas alteraciones en la regulación de la expresión genética. Es por ello que el estudio demuestra por primera vez la existencia de una lesión epigenética en el hipocampo cerebral.
Los expertos explicaron que comenzaron por estudiar “30.000 interruptores moleculares que encienden o apagan genes en la región del hipocampo en cerebros de enfermos de Alzheimer con distintos estadios de la enfermedad” y los llegaron a comparar con los de los pacientes sanos.
El equipo observó “que el gen DUSP22 se apaga a medida que avanza la enfermedad” y considera que “los más importante fue descubrir que este gen regula la proteína tau y por tanto quizás parte de la acumulación de proteínas tau que se produce en el cerebro de los enfermos con alzheimer sea consecuencia de la inactivación epigenética de DUSP22”.
“El hallazgo es relevante no solo para conocer las causas de la enfermedad, sino también para probar en el futuro posibles tratamientos que actúen sobre estos interruptores moleculares epigenéticos”, concluyeron.




