El último barómetro hecho público este viernes por el Centro de Estudios de Opinión (CEO) confirma el aumento de catalanes que dirían “no” a la independencia. De esta manera, el informe revela que el porcentaje de ciudadanos contrarios a que Cataluña sea un Estado independiente sigue aumentando.
Alcanza así hasta un 48%, tras puntos más que en el último barómetro realizado por la Generalitat. Por el contrario, la población favorable a la separación permanece estancada en el 44% según los datos obtenidos por el CEO.
El estudio, además, refleja cómo la federación de CiU, con 31-32 escaños, y ERC, con 30-31, quedarían casi empatados en las elecciones catalanas del 27S. Así, Ciudadanos y Podemos mantienen el tirón que reflejaban las encuestas y se disputarían la tercera posición en el Parlamento de Cataluña con un total de 16/17 diputados en ambos casos.
En la última encuesta de la Generalitat ante las elecciones catalanas del 27 de septiembre y las generales de finales de año o principios del que viene, CiU sí ganaría en Cataluña con 12 diputados en las elecciones estatales, seguido de cerca de Podemos (11-12) y ERC, que quedaría tercero, con 8-9 representantes.
La fuerte irrupción de la formación de Pablo Iglesias en el panorama político español y la consolidación de la formación de Albert Rivera como una alternativa plausible para muchos votantes no independentistas han dejado al PPC, según la encuesta, como quinta fuerza del hemiciclo catalán, logrando entre 13 y 14 escaños.
Asimismo, los que están más afectados son PPC e ICV. Los socialistas pasan de ser la tercera fuerza parlamentaria, representados por 20 diputados, a ser la sexta y obtener sólo entre 11 y 12 escaños. La coalición liderada por Joan Herrera perdería un mínimo de 5 diputados y pasaría de los 13 actuales a obtener entre 6 y 8 representantes.
La CUP superaría así a los ecosocialistas y se situaría como la séptima formación con más representantes en el arco parlamentario de Cataluña, obteniendo entre 10 y 11, casi cuadruplicando el resultado del 2012. La participación, pese a seguir siendo más elevada de lo habitual, caería ligeramente con respecto a los comicios de 2012.




