Un tenso martes 11, en lo político y económico. Ante el Tribunal Supremo, en el comienzo del juicio del procés, fractura entre Esquerra Republicana (ERC) y PDeCAT en la estrategia de sus defensas. Una enorme expectación mediática.
En el Congreso de los Diputados, un ambiente de fin de legslatura y moción de censura a Pedro Sánchez en dos días decisivos. Los Presupuestos se enfrentan a las enmiendas a la totalidad del Partido Popular, Ciudadanos, Esquerra Republicana (ERC), PDeCAT, Coalición Canaria y Foro Asturias. En total suman 185 votos a los que podrían unirse los de UPN y Bildu, elevando la cifra a 189 votos, muy por encima de la mayoría absoluta.
En su intervención, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, volvió a urgir a Pedro Sánchez que convoque elecciones aunque dijo que "no tiene lo que hay que tener" para convocarlas, "dignidad". En el Congreso de los Diputados, Rivera exigió al presidente de Gobierno que si este miércoles no salen adelante los Presupuestos, ponga "fecha y hora" para ir a las urnas.
Rivera mantuvo que los Presupuestos son "la gasolina" que Pedro Sánchez "quiere para seguir negociando con los separatistas hasta que acabe la legislatura" e insistió en pedir elecciones democráticas para acabar con el chollo de los políticos separatistas", el "presidente deseado por quienes quieren romper España".
"Ustedes ni tienen proyecto ni tienen futuro, van a decretazo de la mano de Podemos y de los independentistas", dijo Rivera. "¿Qué podría salir mal si Quim Torra lleva la política nacional y Podemos la económica? Todo", afirmó.
Durante su intervención también acusó a Sánchez de sentarse a hablar con los independentistas de Quim Torra de "los 21 puntos de la vergüenza", en referencia a las exigencias de la Generalitat para apoyar los Presupuestos, entre las que se encontraba la autodeterminación.
"¿Cómo puede usted recibir el documento de 21 infamias en el que se habla de una España franquista? Yo quiero un presidente de mi país que le diga a Torra: o cumples la Constitución o te aplico la Constitución", insistió Rivera.
"Usted", se dirigió a Sánchez, "que entró por la puerta de atrás, dijo en mayo que convocaría elecciones cuanto antes. Se equivocan de socios y lo van a pagar en las urnas", aseguró. "Si los Presupuestos se tumban, será su testamento político, el último documento del sanchismo", zanjó su intervención.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, contestó lamentando que se considere "una traición" dialogar con partidos que han salido de las urnas, en referencia a los independentistas. "Dialogar nunca es una humillación", ha criticó Montero, quien resprochó a Albert Rivera "abandonar la democracia".




