Rápidas decisiones del presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, quien optó por no abrir una ronda de consultas con todos los partidos políticos.
Encargó directamente a Pedro Passos Coelho, primer ministro en funciones, y ganador de los comicios generales, pero sin mayoría absoluta, lo que denominó como "solución de gobierno". Es decir, un pacto con los socialistas. PaF (la alianza de centro derecha del PSD y el CDS-PP) ganó con mayoría relativa las elecciones del 4 de octubre con un 39% de los votos.
"Encargué a Pedro Passos Coelho que haga gestiones con la meta de evaluar las posibilidades para constituir una solución de gobierno que asegure la estabilidad política y la gobernabilidad del país", dijo el presidente en un mensaje al país. "Este es un tiempo de compromiso", destacó el presidente subrayando "la cultura del diálogo y la negociación".
Se abren así conversaciones rápidas de Passos Coelho y el viceprimer ministro en funciones, Paulo Portas con el secretario general del Partido Socialista, António Costa.
El presidente descartó la opción de la coalición de Partido Socialista (PS), con los radicales del Bloque de Izquierda y el Partido Comunista (PCP). Juntos sí tendrían una mayoría absoluta en la Asamblea, con cerca del 50% de los votos y más de 116 diputados.
Se abre una situación que no es ideal para Cavaco. No desea un gobierno en minoría sino una coalición formal y ambiciosa. El último ejecutivo en minoría, el del socialista José Sócrates en 2009, estuvo en el poder apenas un año y medio. Cavaco, como apuntó Hechos de Hoy, considera que el verdadero espejo para conservadores y socialistas es construir una gran colaición como la que existe en la actualidad en Alemania.




