A la cárcel por no usar mascarilla
Esto sucedió en el condado de Cork. Una mujer irlandesa de 66 años, convencida hasta las últimas consecuencias de que las mascarillas no nos protegen del contagio de la COVID, deberá pasar seis meses en prisión por su negativa a usarla en lugares públicos.
Margaret Buttimer había sido denunciada por las autoridades policiales tras ser reclamada por dueños de restaurantes en los que, ignorado las normativas vigentes y los continuados avisos de los propietarios, se negaba a abandonar los locales o a acatar la ley que obliga al uso de protección respiratoria en lugares cerrados.
Esto es un ejemplo de los derechos mal entendidos. Esta semana oí una frase que me encantó: “El derecho de las personas de alzar el puño termina donde empieza la nariz de las demás”. Y eso, lo defenderé siempre con el mío en alto, por supuesto. Las leyes se ponen y, estemos de acuerdo o no con ellas, tenemos que cumplirlas. Es el juego de la colectividad.
Los que no quieran vivir en sociedad tienen el Amazonas para montar una caseta hecha con ramas y vivir en perfecta sintonía con la naturaleza sabia. Pero sino, hay que adaptarse a las normas comunes. Y esta señora y muchas de las personas que veo a mi alrededor deberían entender que saltarse las nomas nos perjudica a todos, incluidos a ellos. Y no hablo solo de mascarillas.
Bruce Springsteen vende los derechos de sus discos
Es el mayor precio pagado por la venta de los derechos de publicación de una discografía completa hasta la actualidad. Hablamos de 500 millones de dólares. Ahí es “na”. El comprador ha sido Sony Music. El récord anterior lo ostentaba Bob Dylan que le vendió los suyos a Universal Music por 400 millones. The Boss siempre ha grabado sus discos con Columbia Records desde sus inicios con los que ha vendido más de 120 millones de discos en todo el mundo. Pronto se cumplirán los 50 años de la salida de su primer álbum “Greetings from Ausbury Park, N.J.” y, a partir de ahí, 19 discos de estudio, 22 premios Grammy y 1 Óscar por la canción “Streets of Philadelphía”.
Tuve la oportunidad de verlo en directo en el año 2012 con su gira Wrecking ball y es uno de los placeres que me llevaré a la vejez. Tres horas y media de concierto en el que el de New Jersey se dejó la piel. Impactante que no hubiera, con esa duración inusitada, momentos de relief. Todo el concierto en alto, cosa que no está a la altura de muchos y a su edad, de muy pocos. Pero lo vivimos y lo contamos. Y, sobre todo, lo disfrutamos.
El Kun Agüero se retira con el "corazón" en un puño
Tras tantas noches de gloria en los terrenos de juego, al Kun le tocó, demasiado prematuramente, decir adiós a su pasión: el fútbol. Escribo sobre él porque me parece uno de los más grandes pese a no estar siempre en la cúspide de los nominados al Balón de Oro (que parece ser el baremo universal de medición de la calidad de un futbolista).
Su mejor clasificación fue en 2008 en el que quedó en 14ª posición. Pero me gustan los jugadores como él, que han sabido estar siempre a la sombra de los protagonistas de los focos ejerciendo de escudero infalible. Lo hizo en el Atlético de Madrid de Fernando Torres y de Diego Forlán, en el Manchester City con David Silva y en la selección argentina de su “bro” Messi.
Un súbito cuadro de asfixia durante el partido contra el Deportivo Alavés despertó las alarmas. Pruebas y diagnósticos nos trasladaron el peor de los presagios. El corazón del Kun, inducía a una arritmia cardiaca, con el consiguiente riesgo implícito para la vida del jugador, optando, sin remisión, por abandonar la práctica del fútbol en el FC Barcelona que lo había fichado unos meses antes para suplir la “huida” de su gran amigo Leo Messi.
Pero no todo es malo. Ahora tendrá más tiempo para dedicar a sus directos en Twitch donde es uno de los “boomers” más seguidos por su “inocentón” sentido del humor.








