Tras un final con sorpresa hace una semana en el que no fue expulsado ningún participante, este lunes, los concursantes vivirán la otra cara de la moneda y tendrán que hacer frente a dos expulsiones.
El quinto programa de Bake off: famosos al horno será un viaje al pasado en el que los concursantes revivirán su infancia y su adolescencia. Esta semana además visitarán el programa el presentador, ahora en Benidorm calling, Jordi Cruz y el biólogo molecular Ricardo Moure, colaborador de programas como Órbita Laika.
Primero volverán a ser niños gracias a la prueba técnica, en la que tendrán que replicar un postre de cuento: una casita de masa de galletas decorada al más puro estilo Hansel y Gretel. Durante la prueba también deberán enfrentarse a un examen sorpresa con preguntas básicas que cualquier alumno de primaría sabría.
En cuanto a la prueba fantasía, los famosos homenajearán a su yo adolescente. Y lo harán con una tarta inspirada en la habitación que tenían cuando eran quinceañeros.
Además de hornear, los famosos se divertirán, y mucho, con uno de los juegos más clásicos de la adolescencia: beso o verdad.
Retos reposteros y situaciones insólitas
En ‘Bake off: famosos al horno’, presentado por Paula Vázquez, los concursantes viven situaciones insólitas al enfrentarse a pruebas gastronómicas y entretenidas dinámicas para llegar a la gran final.
En cada entrega afrontan varios retos culinarios y son juzgados por tres estrellas de la cocina: Paco Roncero, Eva Arguiñano y Damián Betular. El mejor concursante logrará hacerse con el delantal de pastelero estrella mientras otro será eliminado. Además, en cada capítulo participan invitados del mundo de la gastronomía y de otros ámbitos.





