El Atlético de Madrid tomó ventaja en el partido de ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey tras imponerse (0-3) al C.E. L´Hospitalet, que se desinfló en la segunda parte, cuando encajó todos los goles colchoneros, obra de Griezmann, Gabi y el Cebolla Rodríguez.
El equipo del Cholo Simeone no se distrajo tras varios días convulsos en la entidad rojiblanca y sacó su versión más trabajadora para solventar la eliminatoria sobre la hierba artificial del campo catalán. La Feixa Llarga no vistió sus mejores galas, pero sí disfrutó con la visita del vigente campeón de Liga.
Los madrileños, que comenzaron algo flojos, fueron mejorando con el paso de los minutos, sobre todo cuando Cerci y Raúl Jiménez fueron entrando en calor. La inédita dupla de delanteros no marcó, pero sí demostró buenos movimientos. De hecho, apunto estuvo de anotar el mexicano en un par de ocasiones.
La ocasión más clara en la primera mitad la firmó el Cebolla con un disparo lejano, mientras que los locales protestaron un posible penalti sobre Bueno a la media hora del envite. Sin cambios en el marcador, el partido se reanudó en la segunda parte con diferente guión, sobre todo por la entrada de Antoine Griezmann, autor del primer gol del choque.
Jesús Gámez sacó un centro exquisito desde el lateral derecho y el ariete francés, con la cabeza, colocó el 0-1. En el equipo de Kiko Ramírez fue Luque el más destacado del segundo asalto gracias a su fuerza en los últimos metros. El jugador del Hospi lo intentó sin suerte desde la frontal cuando apenas restaban 10 minutos.
Mientras tanto, el Atlético vio cómo le anulaban un gol a Giménez -era legal- y amplió su renta con un penalti cometido sobre Cerci. El capitán Gabi no falló y dejó sentenciada la eliminatoria. Ya en último minuto el Cebolla enganchó el cuero desde la frontal y anotó un soberbio golazo que supuso el pitido final.
Iago Aspas guía la goleada del Sevilla
El Sevilla certificó su clasificación tras golear -nuevamente- al CE Sabadell (5-1) gracias a un recital de Iago Aspas, que firmó un hat-trick, mientras que el Málaga sacó partido de su visita a Riazor tras empatar (1-1) con un gol de su capitán Ignacio Camacho.
El conjunto de Unai Emery, que ya ganó con facilidad en el partido de ida (6-1), no tuvo problemas para seguir su curso en la competición copera y endosar otra goleada al conjunto arlequinado, que llegaba al Sánchez Pizjuán con nuevo entrenador: Álex García.
Los catalanes se adelantaron gracias a un penalti que transformó Collantes, pero el sueño de poder sacar un buen resultado del coso nervionense se desvaneció apenas unos minutos después. El francés Kevin Gameiro igualó la contienda a poco para el final, antesala del recita de Aspas, que logró un triplete en apenas seis minutos.
El gallego estuvo pletórico y realizó su mejor actuación desde que llegó a la entidad sevillista. Deulofeu, con un fuerte disparo, cerró el 5-1 y el billete de los suyos para los octavos de final, donde se medirán al ganador de la eliminatoria entre Córdoba y Granada.
Por su parte, el Málaga sacó un valioso empate (1-1) en su visita a Riazor que le permite viajar a la Rosaleda con la tranquilidad de haber hecho un gol fuera de casa. Los de Javi Gracia, más cerca de octavos, fueron empatados en la recta final tras una jugada llena de despropósitos que acabó en los pies de Toché.
El Memo Ochoa, que jugó como titular en lugar de Kameni, firmó una gran actuación, pero no pudo detener el rechace que le cayó al delantero deportivista. Además se guardó un minuto de silencio como muestra de rechazo a la violencia y no como homenaje al hincha del club gallego fallecido el pasado domingo en Madrid.
La grada que habitualmente ocupan los Riazor Blues permaneció completamente vacía, tal y como anunció el club mediante su presidente, Tino Fernández.




