Más de 37 millones de mexicanos están llamados a las urnas este domingo para elegir 1.819 cargos, entre ellos los gobernadores de doce estados, después de una campaña electoral marcada por duras acusaciones y escándalos.
Además de los gobernadores, también se renovarán 966 cargos en ayuntamientos, 388 escaños de Congresos locales, 393 presidencias de comunidad y se elegirán 60 diputados constituyentes de la Ciudad de México.
El proceso electoral, que involucra a una tercera parte de México, arrojará pistas sobre lo que puede ocurrir en los comicios presidenciales de 2018.
Concretamente, a los doce estados en los que se vota a un gobernador dibujan una línea diagonal por el país, pasando por estados ricos y pobres, más o menos violentos, desde Chihuahua, en el extremo norte, hasta Quintana Roo, en el sureste.
Entre los más de 3.000 kilómetros que unen un punto y otro, se elegirán los Gobiernos de los estados de Sinaloa, Durango, Hidalgo, Zacatecas, Aguascalientes, Tamaulipas, Tlaxcala, Puebla, Veracruz y Oaxaca. Algunos de ellos son gobernados por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y los tres restantes por las alianzas formadas por Acción Nacional (PAN) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD).
El caso más grave es el de Veracruz, crucial por su peso electoral y económico, donde el gobernador, Javier Duarte, está acusado de desviar fondos públicos, de llevar al estado a una situación financiera crítica y de no contener el crecimiento del crimen organizado que ha asesinado o desaparecido a cientos de personas.
Durante su gestión, que inició en el 2010, 16 periodistas fueron asesinados en casos que en su mayoría aún no fueron esclarecidos, y la deuda estatal consolidada se disparó un 89% a 5.581 millones de dólares al cierre del 2015, según datos de la estatal Universidad Veracruzana.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) del Congreso aseguró que desconoce el destino de 35.000 millones de pesos en fondos federales enviados a Veracruz, mientras que la oficina recaudadora de impuestos investiga la creación de 24 empresas fantasma supuestamente establecidas por el gobierno de Duarte para desviar partidas destinadas a combatir la pobreza.
Asimismo, Miguel Ángel Yunes, candidato para la alianza del conservador PAN y el izquierdista PRD, fue acusado de formar parte de una red de pederastas.Su adversario y primo hermano, Héctor Yunes, del oficialista PRI, lo calificó de "enfermo sexual" a la par que varios miembros de su partido en Veracruz son acusados de enriquecerse a través de contratos de Gobierno a empresas fantasma.
"Si el PRI vence en nueve de los doce estados en liza (Baja California, Chihuahua, Durango, Tamaulipas, Zacatecas, Aguascalientes, Hidalgo, Veracruz, Tlaxcala, Puebla, Oaxaca y Quintana Roo), su actual presidente, Manlio Fabio Beltrones, ganaría muchos puntos para ser candidato en 2018", explica el analista Gerson Hernández.
"Lo diabólico es que al actual secretario de gobernación, Osorio Chong, le podría interesar para ser el candidato del PRI que no hubiera una victoria tan contundente de su partido en estos comicios", explicó Hernández.




