Carlos Alcaraz se clasificó para las semifinales del Abierto de los Estados Unidos, cuarto y último ‘Grand Slam’ de la temporada y que se disputa sobre pista dura, tras deshacerse con solvencia del checo Jiri Lehecka en tres sets (6-4, 6-2, 6-4). El viernes se topará con un Novak Djokovic al alza y verdugo del estadounidense Taylor Fritz en cuatro mangas (6-3, 7-4, 3-6, 6-4).
“Me encantaría estar lo suficientemente en forma para jugar potencialmente cinco sets con Carlos (Alcaraz). Y sé que será necesario mi mejor tenis, pero estaré a la altura de las circunstancias. Normalmente, me gusta jugar los grandes partidos en un gran escenario, pero no estoy seguro de cómo se sentirá mi cuerpo en los próximos días”, aseguró Novak Djokovic. “Voy a intentar estropear los planes de la mayoría de la gente. Sinner todavía tiene que ganar un par de partidos para llegar a la final, pero ambos (por Alcaraz) están jugando el mejor tenis de cualquier jugador aquí, han sido la fuerza dominante desde el comienzo del torneo”, advirtió.
El español necesitó menos de dos horas para volver a estar cerca de pelear por un título en un grande. En Nueva York se está mostrando muy sólido y tampoco dio demasiadas opciones a un rival que este año le había derrotado en la pista dura de Doha y le había exigido en la final en la hierba de Queen’s.
Alcaraz no cedió tampoco ningún set a un Lehecka casi siempre a remolque y exigido, que no encontró nunca argumentos para inquietar al número dos del mundo, sobre todo al resto, y que pagó caras sus concesiones con su saque al inicio de las dos primeras mangas. Alcaraz sólo perdió 14 puntos con su servicio y nunca tuvo que afrontar una pelota de rotura, mientras que en la red dejó una vez muestras de su calidad y acabó el partido con 28 golpes ganadores por tan sólo 17 errores no forzados.
El tenista español aprovechó al máximo que Lehecka no terminó de entrar bien al duelo, sobre todo con su servicio. Tres dobles faltas en sus dos primeros saques y la rotura sobre el primero, le dieron ventaja al murciano que, por el contrario apenas daba concesiones, cuando sacaba.
Sin embargo, el checo resistió y con el paso de los minutos fue cogiendo más confianza en su tenis y en su derecha, aunque únicamente se tradujo en una mayor amenaza al resto sobre los dos últimos servicios del número dos del mundo. Este salvó con firmeza el 15-30 del octavo juego y el 40-40 del décimo para ponerse por delante en la Arthur Ashe.
La mejor noticia para Alcaraz fue que Lehecka volvió a salir errático y entregó su saque a las primeras de cambio para darle una ventaja al español, que continuó muy cómodo en la pista y que además se vio ayudado porque su rival no pudo seguir su ritmo y cometió demasiados errores no forzados.
Alcaraz fue aumentando su amenaza al resto y tuvo otra buena opción en el quinto juego, pero estrelló su derecha en la red. A renglón seguido, Lehecka tuvo una de sus mejores oportunidades con un 0-30 y el español fue el que mantuvo la calma, volea de genio de por medio, para salvar la situación y no perdonar un mal juego al saque del centroeuropeo. Con errores de revés y una doble falta, Lehecka entregó una segunda rotura y el español, con un ace de segundo servicio, ponía muy cerca las semifinales.
El tercer parcial, en cambio, tuvo un guion diferente. El checo acertó esta vez a mantener su servicio y pudo al menos llevar la iniciativa en el marcador, pese que Carlitos continuó sin aflojar y replicando cada servicio de su rival.
Aún así, la sensación en la Artur Ashe era que el choque se iba inclinando hacia el lado del número dos del mundo, que dejó pasar su oportunidad de rotura en el séptimo juego, pero no en el siguiente saque del centroeuropeo para, de nuevo, tirando de su efectivo saque, sellar su pase a la penúltima ronda en Flushing Meadows donde se medirá contra Novak Djokovic, en un duelo que levantará mucha expectación.
Djokovic tira de experiencia ante Fritz
Ni la edad, 38 años, ni la falta de preparación antes de llegar al Nueva York parecen detener a Novak Djokovic, que ha ido de menos a más en este US Open y que acabó con las esperanzas de la afición local al batir al estadounidense Taylor Fritz en cuatro sets (6-3, 7-5, 3-6, 6-4) tras casi tres horas y media de encuentro.
Fue un partido en el que Djokovic confesó que no estaba “jugando bien”, especialmente en el segundo y tercer parcial, en los que el estadounidense fue superior.
“Como dije en la pista, él fue mejor en el segundo y tercer set. Realmente salí de los problemas en el segundo, de alguna manera encontré una forma de cerrarlo después de perder el servicio y volver a romper. En los momentos importantes del cuarto, saqué bien, combiné, subí a la red también, intenté darle un aspecto diferente y esperé pacientemente mi oportunidad. Y siendo realistas, sólo tuve un juego en el que tuve la oportunidad de romperle, que fue el último y el que me dio la victoria”, destacó.





