El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, cerró su intervención inicial en el que será el último debate de política general de la legislatura con un agradecimiento a Galicia "por todo" lo que le ha dado y también, visiblemente emocionado, ha proclamado que "no hay mayor honor" que servir a la comunidad.
"Gracias por todo, Galicia. En nombre de todos los que formamos parte de este Parlamento y tenemos el privilegio de ser los representantes de un pueblo que hace historia. Gracias por permitirme el honor de ser presidente en el momento más difícil y también ahora, en el más ilusionante. No existe mayor honor que servir a Galicia. Ninguno", recalcó.
Entre aplausos el presidente pronunció unas medidas palabras en las que algunos, por ejemplo, el líder del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, vieron "mucha despedida". Todo ello a cargo de un Feijóo que arrancó su discurso clarificando que no se presentaba al debate como candidato, sino como un presidente con la vista puesta "en la Galicia del mañana".
"No me presento aquí, y espero que ustedes tampoco, como candidato a nada, sino como servidor de todos los gallegos. Servidor de los gallegos de hoy y servidor de los gallegos del mañana", sentenció. Eso sí, los mensajes lanzados en esta jornada no aclaran el futuro político de Feijóo, que mantiene la incertidumbre de si optará a un tercer mandato al frente de su partido y de la Xunta.
Si la amplia remodelación de su Gabinete fue interpretada por miembros de su partido como un indicador de que Feijóo esté dispuesto a seguir al frente, no son pocos quienes dentro del PP insisten en que los movimientos efectuados solo contribuyen a que pueda ganar tiempo para adoptar una decisión en vista de las elecciones generales del 20 de diciembre.
Varias voces en su partido llegaron a respaldar públicamente su continuidad como candidato a la Presidencia de la Xunta, incluido el propio Mariano Rajoy, pero Feijóo aún no clarificó su futuro y solo ha avanzado que tomará una decisión en el primer trimestre de 2016.
Por su parte, algunos miembros de su partido temen una marcha que deje en dificultades al partido ante la imposibilidad de forjar un nuevo liderazgo a falta de menos de un año para las autonómicas. Sin embargo, donde si fue claro fue durante la recepción que ofrecieron los Reyes en el Palacio Real de Madrid con motivo de la Fiesta Nacional del 12 de octubre, donde lo ratificó ante los periodistas. "Yo no me mudo a Madrid", recalcó.
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